domingo, 27 de noviembre de 2016

Viaje en el tiempo a la era más rancia del machismo y el acoso.


Hola a todos después de mucho tiempo :)

Tenía muy abandonado este blog, pero, a raíz de un espectáculo que presencié este pasado sábado 26 de Noviembre, necesitaba desahogarme y expresar la rabia que siento y que estoy segura muchos y muchas compartís.

Durante la noche del día en cuestión, y durante la emisión del programa de Tele Cinco, Sálvame Deluxe, tanto colaboradores como presentador protagonizaron lo que bajo mi punto de vista y como mujer, calificaría de espectáculo bochornoso, lamentable, antiguo, triste...

Para no extenderme demasiado con la historia y los por qué, puedo resumir un poco el tema contándoos que como parte del contenido de ese día, María Lapiedra aparecía como uno de los invitados del programa.
Según cuenta ella, y según ha admitido parcialmente un paparazzi que figura en ocasiones como colaborador en Sálvame Diario:  Gustavo González, ambos mantuvieron lo que no sabría si calificar de romance, relación tormentosa, tomadura de pelo por parte de él o simplemente un rollo cuya duración se extendió a 7 años.

No parecería un tema de gran trascendencia si no fuese porque González estaba casado con su actual mujer.

Mi opinión es, que si uno no quiere, dos no pelean, y en este caso hay dos "culpables" si es que se puede culpar a alguien de sentir atracción por otra persona y disfrutar de su compañía.

La entrevista, o más bien, el linchamiento al que fue sometido María Lapiedra fue algo que como mujer me dolió, como espectadora me ofendió y como persona me hizo sentir que había aparecido de repente en la España de los años 60, cuando la mujer era señalada, insultada y acosada por supuestos crímenes que sin embargo, a los hombres les eran perdonados e incluso aplaudidos.  Vuelta a lo que tantas veces se critica en este programa y en Sálvame Diario, vuelta a eso que tantas veces ha dicho el presentador Jorge Javier Vázquez... Machismo puro y duro.  Parecían haberse puesto de acuerdo.  Ataquemos a esta mujer porque se fue a la cama con este "pobre angelito". Burlémonos de sus lágrimas, imitemos lo que dice, hagamos mofa de sus sentimientos, hagamos gestos propios de niños de 5 años cada vez que termine una frase.  Venga, vamos a dejarla en evidencia como la puta que es por acostarse con nuestro querido compañero paparazzi.  Venga, vamos a darle un escarmiento para que sienta verguenza y no vuelva a salir a la calle.

De algunos personajillos de ese circo, por desgracia ya me podía esperar algo así.  Mila Ximénez es famosa por su amargura, sus complejos, su comportamiento indigno, barriobajero e inmaduro rayando lo ridículamente infantil.  Conocido es ya su odio hacia mujeres que le superan en belleza, saber estar y elegancia, encontrándose entre las víctimas de su patético odio mujeres como la modelo Alba Carrillo, Isabel Preysler y por supuesto, María Lapiedra.

Sin embargo no me esperaba, y por ello puedo decir que hasta me dolió, que alguien como Jorge Javier Vázquez, quien siempre pensé que estaba en contra del bullying, del maltrato y cualquier clase de vejación, no solamente participase sino que además como presentador permitiese semejante espectáculo.
En España se está intentando luchar contra el bullying, el acoso, el maltrato... Estos personajes deberían pensar en la cantidad de gente joven que ve ese programa, en la cantidad de personas que ese día se fueron a la cama pensando que era gracioso mofarse, reírse, imitar, insultar y tratar de la forma más cruel a una mujer, solamente por acudir a contar su versión sobre un hecho que ni siquiera la otra parte ha desmentido.

Mientras al individuo en cuestión, Gustavo González, se le perdonaba el hecho de haber sido infiel a su mujer, haber mantenido mediante engaños la relación con M. Lapiedra y no dar ninguna explicación al respecto, a María se le acusó de haberse liado con un hombre casado, de haber permanecido 7 años con él, de haber tenido otras relaciones mientras este personaje jugaba al despiste diciendo que dejaría a su mujer... 
Fue tan triste y tan injusto ver cómo en unos minutos esta panda de impresentables se lanzó como hienas a rematar a un animal herido que no sé ni siquiera cómo aguantó la invitada más de 10 minutos la lluvia de ostias verbales que le cayó encima.

No es de extrañar que este programa pierda audiencia un fin de semana tras otro, especialmente teniendo como competidor un show divertido, simpático y lleno de buen rollo como Tu Cara Me Suena, en Antena 3. 
Yo por desgracia no tengo mucha elección, dado que ver canales españoles en directo desde Dallas no es algo que pueda hacer a mi antojo. 
Después de ver el sábado el circo que he comentado, no podía dejar de sumarme a los cientos de posts y comentarios al respecto que llenan internet estos días. 

Digamos NO al acoso, al bullying, a la idea de señalar a una mujer mientras perdonamos al hombre sus "fechorías" sexuales.  Pero digamos NO y actuemos en consecuencia.

Sería conveniente presentar una disculpa pública, aunque las cosas se piensan antes de decirlas y no después.  
En este caso, sería como haber pelado un pollo y pretender pegarle las plumas después.  

Qué pena.  De verdad, cuando tu único delito ha sido ser una mujer joven y vulnerable.